jueves, 2 de junio de 2011

La hija del fletero, linda infinita
Volvió a Madrid, donde parece que es feliz
Ese día me mando al descenso
Recuerdo como su mirada me volteó
Pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa
Ay ! si pudieras recordar sin rencor.
En mi buzón hay un par de cartas suyas
Fueron juntándose y no tengo el valor...
Todavía su amor me da descargas
(nunca tuvo amigos en conjunto junto a mi)
Pero a los ciegos no les gustan los sordos
Y un corazón no se endurece por que sí
No calentas la misma cama por dos noches
Me reclamaba y no la quise oír
Hice de todo por impresionarla
Y dejé huérfano todo su penar
No me gustó como nos despedimos
Daban sus labios rocío y no bebí
Sopa de almejas es todo lo que como
(siempre fui menos que mi reputación)


La hija del fletero - Los Redonditos de ricota

No hay comentarios:

Publicar un comentario